miércoles, 14 de febrero de 2018

> Vignerons de Huesca: el panel de cata y sus secretos...




Un interesantísimo proyecto enológico se está gestando en la provincia de Huesca.

Suele decirse que la unión hace la fuerza, y así han debido de considerarlo varias pequeñas bodegas repartidas por la geografía oscense. Con procedencias tan dispares como el desierto monegrino de Lanaja, el Somontano de Barbastro, los valles pirenaicos de Hecho y Tena o el entorno de los Mallos de Riglos, siete pequeños productores han decidido agruparse para dar difusión a sus respectivos proyectos vitales y empresariales. Se trata de EdraSersClavería-BarrabésEstrada-PalacioEl Vino del DesiertoAlodia y Bal Minuta. Todos ellos viticultores y elaboradores, podría decirse que son auténticos artesanos que llevan el vino en la sangre y representan el sentimiento y la pasión en el más estricto sentido de la palabra. Bajo el nombre de Vignerons Independientes de Huesca y agrupados en torno a Javier Buil, responsable de la tienda especializada La Corona de Aínsa y auténtico catalizador del proyecto, comenzó esta aventura su camino hace unos días  con la reunión de los responsables de todas las bodegas en Aínsa para hacer entrega de las muestras de vino destinadas a ser sometidas a la deliberaciones del comité de cata. 


Vignerons Independientes de Huesca

Miembros del panel de cata en la Plaza Mayor de Aínsa

Tuvimos el honor de ser invitados a formar parte de dicho panel de cata, así que no dudamos ni un instante en aceptar el desafío que se nos propuso. El Sobrarbe nos dio la bienvenida con un soleado y fresco día de invierno, y a la villa medieval de Aínsa fuimos acudiendo los privilegiados que habíamos sido elegidos para evaluar y puntuar los 33 vinos previamente seleccionados como candidatos a conseguir el "Sello Vigneron". El panel de cata fue integrado por un grupo considerablemente heterogéneo en el cual se incluyó un enólogo, tres profesionales de la restauración, dos blogueros especializados, dos distribuidores e incluso un creativo capaz de fusionar gastronomía y música, todos con el común denominador de la pasión por el mundo del vino.



Panel de cata: análisis sensorial y deliberaciones

Las catas se efectuaron a lo largo de dos días, divididas en horario de mañana, tarde y noche. Los vinos fueron agrupados en función de la variedad de uva dominante, a excepción de los 6 vinos blancos y los 3 vinos espumosos que fueron dispuestos en catas independientes, concretamente la primera y la última. 



Cata de vinos blancos

Como ya hemos indicado, la cata de vinos blancos fue la que abrió la primera de las jornadas y, con algo de timidez por la importancia de la tarea que nos había sido encomendada, nos enfrentamos a dos chardonnays, un alcañón, una garnacha blanca y dos viogniers. Con la única excepción del último viognier, una rareza de elaboración equidistante entre el despiste y la excelencia, de esas que sólo se prueban alguna vez en la vida, los otros cinco vinos carecían de crianza en roble o bien había sido muy ligera o sólo realizada parcialmente. La reciente fecha de embotellado, en algún caso tan sólo dos días antes de la cata, jugó ligeramente en contra desde el punto de vista aromático en alguno de los vinos, no así en fase gustativa y retronasal, donde todos ellos desplegaron generosamente sus encantos. Más gastronómicos los viogniers y la garnacha blanca que los chardonnays y el alcañón. Visualmente uno de los vinos presentó cierta turbidez, al parecer deliberada por parte del elaborador según nos informaron, pero que en nuestra opinión no debería estar presente en un vino que aspire a un reconocimiento elevado. En general todos los vinos obtuvieron puntuaciones muy favorables. Nos fue imposible decantarnos por uno solo de ellos. Excelente inicio...



Cata de vinos coupage de Cabernet Sauvignon 

Los protagonistas de la segunda cata fueron los tintos con predominio de Cabernet Sauvignon, ninguno de ellos monovarietal, y como cabría esperar en esta variedad de uva, con largas crianzas en barrica de roble. Impecables todos ellos en fase visual y olfativa, resultaron particularmente novedosos para nosotros los vinos de un pequeño productor que realiza la fermentación en vasijas de barro, un atavismo técnico que sin embargo aporta curiosas notas a sus vinos, especialmente en boca. También a destacar el buen trabajo de otra bodega que elabora crianza, reserva y gran reserva, algo que cada vez es más complicado de encontrar en los catálogos, si se tiene en cuenta que el mercado tiende hacia vinos más frutales y jóvenes. Es de agradecer que todavía haya elaboradores con el valor necesario para inmovilizar durante meses, e incluso años, unas cuantas barricas con la intención de conseguir vinos aún más complejos. Por desconocido, artesanal y equilibrado, nuestro favorito fue un ensamblaje de Tempranillo, Cabernet y Merlot con 13 meses de roble francés.


Cata de Merlot y otras variedades tintas

Aunque en principio la tercera cata iba a agrupar los vinos elaborados con Merlot, y así fue en tres de los casos, hubo que incluir en ella dos outsiders: un monovarietal de Moristel y una Syrah vinificada como rosado. Quizás por lo avanzado de la hora y la elevada exigencia, por las grandes diferencias entre los vinos o por la presencia entre ellos de un vino sin sulfitos añadidos que siempre se nos hacen un poco cuesta arriba, la verdad es que fue la cata más complicada de todas. Encontramos, no obstante, refugio en uno de nuestros "vinos comodín", ensamblaje multitudinario de varias castas tintas que año tras año responde sobradamente. Sin duda será uno de los vinos punteros en ventas dentro del proyecto, por su versatilidad, su continuidad y su excelente relación calidad-precio.



Cata de monovarietales de Syrah y Parraleta

El segundo día de evaluaciones lo iniciamos con Syrah y Parraleta, dos variedades tintas, una internacional y otra autóctona, francamente diferentes entre sí. Seis vinos elaborados por tres bodegas, a su vez muy distintos también en cata comparada. Evidentemente las diferencias encontradas fueron las propias de cada cepaje, sutiles y florales las parraletas, intensas y sabrosas las syrah. Pero no sólo eso, la impronta de cada productor se dejó sentir en sus vinos, unos más actuales, modernos y tecnológicos, otros más evolucionados y de larga crianza. Dos estilos muy diferentes, cada uno con su mercado. Interesante comparación. La cata suscitó el debate de la idoneidad de someter a una variedad como la Parraleta a crianzas prolongadas en roble y también generó dudas la presencia de algún aroma terciario concretamente en un vino que a priori debería carecer de crianza en madera y que por ese motivo nos pareció el más internacional y tecnológico de todos.


Cata de Garnachas

La última cata de vinos tranquilos, a falta de la de espumosos a realizarse ya en horario nocturno, fue protagonizada por siete garnachas. De nuevo otra rareza apareció en nuestras copas, una Garnacha Gris de las que apenas existen, firmada por la misma bodega que aquel sorprendente Viognier con larga crianza que catamos el día anterior. Desde luego a nadie dejó indiferente. Los otros seis vinos habían sido elaborados con Garnacha Tinta, sola o en coupage con otras variedades, algunos con crianza en roble y otros sin ella. Cuatro de los tintos con varias añadas a sus espaldas fueron merecedores de notable alto e incluso algún sobresaliente. En los otros dos quedó patente que eran una primera prueba, en general proporcionaron buenas sensaciones, pero deberán confirmar a la larga esa progresión que se les espera. Siempre resulta algo despiadado comparar unos vinos con otros, de modo que en esta tanda elegimos dos favoritos: un vino joven coupage de Garnacha y Cabernet Franc, y un vino con crianza en roble, ensamblaje de Garnacha, Cariñena y Syrah. Dos vinos muy diferentes entre sí, con orígenes bien distantes y que son la más clara demostración de la riqueza paisajística y climatológica de la provincia de Huesca.


Cata de espumosos

Y para terminar, casi como epílogo, la cata de espumosos, dos blancos y un rosado. Tan sólo dos bodegas se aventuraron a presentar sus candidatos, y es que la elaboración de espumosos presenta aún más dificultad que la de vinos tranquilos. Tiene una pizca de influencia divina, así que no parece casualidad que se le atribuya el descubrimiento de la segunda fermentación en botella en 1668 al monje benedictino Dom Pérignon de la abadía francesa de Hautvilliers. Algo tiene el agua cuando la bendicen... Muy por encima las notas de cata de los dos blancos en relación al rosado. A destacar un monovarietal de Riesling absolutamente único en el mercado. Muy prometedor, aunque todavía por terminar de pulir en algunos detalles particularmente en fase visual. Llegará muy lejos, si la bodega realiza algún ajuste durante la elaboración o si se consigue transmitir satisfactoriamente al consumidor la dificultad que tiene elaborar espumosos en altura.


Impecable servicio de los vinos

Queremos destacar por encima de todo la exquisita organización y servicio de los vinos: copas impolutas, perfecta temperatura de servicio, tapetes identificativos para cada vino, información proporcionada por las bodegas, libro para anotaciones y puntuaciones, etc. Durante los descansos unas manos invisibles realizaban la limpieza de copas y el cambio de tapetes, de modo que cuando los catadores regresábamos a nuestros puestos nos encontrábamos los siguientes vinos ya servidos y todo preparado para iniciar nuestros análisis. No erramos de mucho si decimos que de la totalidad de los vinos catados vimos servir no más de media docena. Reiteramos nuestra felicitación a los organizadores, también por las facilidades que nos dieron para la manutención y el alojamiento durante esos dos apasionantes y exigentes días. 



En el momento de escribir este artículo, continúan las labores de desarrollo del proyecto. Con las notas, puntuaciones y opiniones del panel de cata se están evaluando de nuevo los 33 vinos para finalmente decidir cuáles se admiten como aptos para poder ostentar el "Sello Vigneron". Asimismo se están redactando fichas de cata para cada uno de ellos, documentos que servirán de apoyo al personal de hostelería que en último lugar es quien debe dar a conocer el proyecto a sus clientes y comensales. También se están celebrando jornadas formativas para camareros, maitres, responsables de sala, cocineros y restauradores en general, con el fin de transmitir el espíritu de cada bodega en forma de suelos, variedades de uva, técnicas de viticultura, vinificación y duraciones de crianza, así como la influencia y traslación de todo ello al producto final.


Sello Vigneron en las botellas de Edra, Bal Minuta y El Vino del Desierto
Imágenes cortesía las bodegas y de Vignerons Independientes de Huesca



La puesta de largo del proyecto está previsto que tenga lugar a mediados del mes de Marzo, en un evento con presencia de prensa y público al que intentaremos asistir, porque en cierta medida, algo de nosotros habrá en el interior de cada botella que luzca, orgullosa de sus orígenes, el sello de Vignerons Independientes de Huesca.


Cumbres de Ordesa, como siempre imponentes...

martes, 6 de febrero de 2018

> ¡Vamos de rebajas...!





¿Hay alguien a quién no le agrade ir de rebajas...? 

Se trata de un ejercicio que nos gusta realizar de vez en cuando. El procedimiento es sencillo: nos fijamos un importe máximo por botella y nos perdemos entre estantería y lineales, sencillamente dejándonos llevar por nuestra curiosidad. Los resultados suelen ser dispares pero a veces también sorprendentes y resultan muy útiles para eliminar prejuicios acerca de determinadas zonas geográficas o de ciertos puntos de venta. Este fue el mecanismo por el que descubrimos hace ahora dos años un vino que motivó la redacción de una entrada en este blog y que a día de hoy, de forma absolutamente incomprensible, sigue ostentando el record de mayor número de visitas.

Pues bien, con esa misma intención de hacer "saltar la banca", adquirimos unas cuantas botellas y no sólo las catamos, sino que nos las bebimos en privado, porque no conviene hacer experimentos fuera de casa si no se sabe cuál puede ser el resultado. Y mira por dónde, en tres de los cuatro casos, el resultado no estuvo mal. Detallaremos a continuación nuestras notas de cata e impresiones acerca de cada vino.

Señoras y señores, se inicia la temporada de rebajas...


   

INDÓMITO 2017
100% Chardonnay. Virgen de las Viñas (Tomelloso-Ciudad Real). Moderna botella bordelesa de hombros rectos y color caramelo oscuro. Cápsula de calidad media y tapón sintético. Etiquetado simple, casi infantil, con información suficiente. Designado como "Vino de España", hace suponer que la uva tiene diferentes procedencias geográficas. Amarillo pálido, casi sin ribete. Intensidad olfativa media. Aromas frutales (piña, manzana, pera) y de flores blancas. Polvos de talco. Moderada acidez y escasa estructura en boca. Paso muy fluido. Postgusto medio-largo, con recuerdos minerales tal vez algo amargos (verdores?). Excelente RCP.


   

VALDEFLOR CRIANZA 2014
Garnacha y Tempranillo en porcentaje desconocido, quizás mitad y mitad. Crianzas y Viñedos Santo Cristo (Ainzón-Zaragoza). DO. Campo de Borja. Botella bordelesa de color verde, cápsula de calidad correcta, tapón de corcho natural de calidad media. Etiqueta sencilla y monocromática con escasa información. Crianza en roble de duración desconocida. Rojo cereza de capa media con ribete entre rubí y granate. Fruta roja y flores azules. Mermelada de ciruelas. Vainilla y canela en rama, poco evidentes. Caja de puros. Café con leche y orejones. Cenizas. Fondo de barrica usada. Marcada acidez. Astringencia media. Estructura media. Algo desequilibrado en alcohol. Postgusto medio. Excelente RCP.


  

RIBERA DE LOS MOLINOS 2017
100% Sauvignon Blanc. Finca La Blanca (La Puebla de Almoradiel-Toledo) DO. La Mancha. Botella troncocónica transparente, cápsula de calidad correcta, tapón de corcho colmatado. Etiqueta clásica con motivos ornitológicos y botánicos, con generosa información. Amarillo muy pálido, prácticamente sin ribete. Explosiva fase nasal plena de frutas tropicales (mango, plátano, piña, melón amarillo) y frutas de hueso (albaricoque, melocotón rojo). Ligero fondo vegetal muy varietal (espárrago, pepino). Marcadamente ácido en boca, demasiado fluido, casi carente de estructura, nada graso. Postgusto cítrico (lima) de duración media que recuerda al sidral, incluso con un deje de amargor. Sensual y voluptuoso en nariz que sin embargo defrauda en boca. Un "vino tramposo" que nos promete más de lo que luego nos da, ahora bien, con una RCP inmejorable.


  

ARMÓNICO RESERVA 2012
Garnacha y Syrah, en porcentaje desconocido. Bodegas Viña Tridado (Borges del Camp-Tarragona) DO. Terra Alta. Botella bordelesa de color verde, cápsula de baja calidad, tapón de corcho colmatado genérico y sin indicaciones. Crianza durante 12 meses en roble francés y americano. Etiqueta clásica con información suficiente. Rojo picota de capa media-alta con ribete entre rubí y granate. Ataque alcohólico en nariz, frutas rojas y negras. Pimentón, chocolate y canela. Acidez alta y astringencia media en boca. Postgusto especiado de duración media. Algo desequilibrado en fase gustativa debido a su marcada acidez. No permite disfrutar. Un poco incómodo.

No se le puede exigir a este tipo de vinos lo que cabría esperar a otros que cuestan diez veces su precio. En importes de este rango nos damos por satisfechos si los vinos no presentan defectos evidentes (acidez, astringencia, amargor, etc), si nos reportan un grado de deleite medio y si no decaen demasiado rápido una vez descorchados. Quizás les demandamos poco, pero el resultado sólo puede calificarse como satisfactorio en líneas generales, siempre que tengamos en cuenta la horquilla de precios en la que nos movemos. 

¿Alguien más se anima a ir de rebajas?



martes, 30 de enero de 2018

> Descifrando la Chardonnay




Algunos se refieren a ella como "la preferida del enólogo", y no van desencaminados...

Originaria de la región francesa de Borgoña, nuestra protagonista de hoy es quizás la variedad de uva blanca más ampliamente cultivada en todo el mundo. Dócil, generosa y maleable permite elaborar cientos de vinos diferentes, desde los más sencillos hasta los más complejos. Es capaz de fructificar y madurar en diversos suelos y climas, agradece el aporte hídrico y sus formas de cultivo así como las decisiones que se tomen a posteriori en bodega, influyen notablemente en las características finales del vino. Sola o en compañía de otros cepajes blancos (Semillon, Viognier, Gewürztraminer, Colombard, Chenin Blanc, etc) la Chardonnay está presente en los catálogos de casi todas las bodegas del Viejo y del Nuevo Mundo.

En las zonas de grandes volúmenes de producción, como el Valle Central chileno, South Eastern Australia o Castilla-La Mancha, por hacer algo de patria, el riego y la mecanización de las labores de campo persiguen la obtención de ingentes cantidades de uva para la elaboración de vinos correctos, frutales, tecnológicos y muy comerciales, lógicamente sin crianza en roble o con maderas alternativas, para consumir de manera inmediata y que a grandes rasgos resultan gratamente satisfactorios para una amplia mayoría de consumidores. En el otro extremo podríamos hablar de chardonnays de alta calidad y elevado precio, donde el viñedo es minifundista y la elaboración artesanal, cuya referencia sin duda es Francia, particularmente las regiones de Chablis y Borgoña, sin olvidar la región de Champagne y sus célebres blancs de blancs. Las subzonas borgoñonas de Côte de Beaune, Côte Chalonnaise y Mâconnais representan tal vez el equilibrio perfecto entre fruta, crianza y evolución en botella, dando con frecuencia los monovarietales de Chardonnay más complejos del mundo.Y entre una cosa y la otra no podemos olvidar California, Nueva Zelanda, Sudáfrica o Argentina, zonas a menudo productoras de chardonnays de calidad media-alta aunque siempre más tecnificados y sin ese peso de tradición y artesanía del que indudablemente pueden hacer gala los elaboradores de Borgoña.


Aromas de la Chardonnay. Fuente: Universidad de Adelaida

En líneas generales, los viñedos de climas más frescos van a dar vinos con predominio de la fruta de pepita (manzana, pera) y fondo herbáceo. Es el caso de Chablis, donde por añadidura el suelo suele conferir notas minerales,  si además tenemos en cuenta que la mayoría de los elaboradores no realizan crianza en roble, el resultado son vinos más afilados y lineales. En climas templados la Chardonnay se expresa en frutas de hueso (melocotón, ciruela) e incluso tropicales (piña, mango, melón) a lo cual hay que añadir la influencia de la fermentación y/o crianza en roble, consiguiéndose esas notas lácticas, de bollería y frutos secos tan interesantes como necesarias para dotar de complejidad a los chardonnays de renombre.

En la tercera cata del grupo de estudios WSET profundizamos en esta variedad de uva tan versátil. No detallaremos notas de cata en sentido estricto porque la técnica utilizada es mucho más analítica que poética, no obstante sí anotaremos descriptores aromáticos, así como nuestras impresiones y preferencias entre todos los vinos protagonistas.


Mapa de Chablis y Borgoña

COLETTE GROS PREMIER CRU FOURNEAUX 2015
Chablis (Francia). Sin crianza en roble. Fruta verde (manzana reineta) y cítricos, sobre todo pomelo. Recuerdos de galleta y panadería. Todavía muy joven, con capacidad de guarda y evolución favorable en botella. Sin defectos que lo penalicen, no destaca por nada que lo haga inolvidable. Definitivamente Chablis no es nuestro estilo...

THIERRY MORTET MARSANNAY 2014
Côte de Nuits (Francia). Fermentado y criado en su totalidad en barricas de roble francés. Aromas florales (acacia, manzanilla) que no tardan en desaparecer, dejando paso a notas de crianza (mantequilla, caramelo de café con leche) e incluso notas de cierta evolución (almendras y frutos secos). Para ser disfrutado sin demora, a la vista de los signos de evolución ya presentes.

DOMAINE MIOLANE CHASSAGNE MONTRACHET LA CANIERE 2014
Côte de Beaune (Francia). Parcialmente fermentado y criado en recipientes de roble francés de diferentes capacidades. Coupage final entre los diferentes lotes antes de ser embotellado. Predominio de las frutas de pepita (manzana amarilla, pera) acompañadas de notas especiadas (pimienta blanca), ahumados y madera tostada. Buen equilibrio entre aromas primarios y evolución. Puede tener aún recorrido en botella, merced a la carga frutal que todavía conserva.

DOMAINE PONSSOT RULLY 2015
Côte Chalonnais (Francia). Sin datos de elaboración. Hierbas aromáticas (té de roca), manzanas asadas y almendras tostadas. Albaricoque seco, mermelada de cítricos y dulce de membrillo. Nuestro preferido de la cata. Perfecto ahora para su consumo, pero puede ser tentador guardar alguna botella.

THEVENET QUINTAINE DOMAINE DE ROALLY VIRE CLESSE 2014
Mâconnais (Francia). Vendimia tardía. Fermentación incompleta, dejando algo de azúcar residual. Aromas más "pesados", del tipo plátano maduro, mieles y membrillo. Semiseco o casi seco. Graso y untuoso en boca. Más ácido y alcohólico que sus predecesores, aunque muy bien equilibrado y redondo. Una forma particular de elaborar la Chardonnay. Interesante por diferente. 

DE MARTINO CHARDONNAY 2016
Valle de Casablanca (Chile). Sin datos de elaboración. Notas cítricas y fermentativas (yogur de limón), con un punto especiado casi picante (jengibre?). Ni largo, ni intenso. No seduce aunque carece de defectos. Chardonnay de gran volumen y excelente relación calidad-precio.

CHIVITE COLECCIÓN 125 CHARDONNAY BARRICA 2013
Navarra (España). Fermentado y criado en barricas de roble francés. Flores blancas, cítricos y recuerdos de quesería. Leves aromas de miga de pan y algún tostado. Tarta de limón. Menos notas de crianza de las esperadas, quizás algún cambio en la elaboración comparando con añadas anteriores. Esperábamos más de él, especialmente teniendo en cuenta su precio.

YELLOW TAIL CHARDONNAY 2016
South Eastern (Australia). Sin datos de elaboración. Manzanas asadas, caramelo y azúcar quemado. Semiseco. Muy tecnológico. (maderas alternativas, correcciones de acidez, ajustes de azúcar residual). Meritorio trabajo en bodega para manejar volúmenes tan grandes, repitiendo año tras año el resultado sin defraudar jamás a sus clientes. Extremadamente comercial. Indudablemente tiene su público.

Nos vemos en la siguiente cata.


Los chardonnays catados, en perfecto estado de revista 

lunes, 22 de enero de 2018

> Notas de cata: Aljibes Syrah 2014






Finca Los Aljibes en Chinchilla de Montearagón (Albacete) es algo más que una bodega. En realidad se trata de un complejo hostelero diseñado para realizar eventos y celebraciones, con el edificio principal ajardinado y ubicado en el centro de plantaciones de almendros, olivos y vides, principales cultivos de la zona, pero con el valor añadido de contar con una yeguada de Pura Raza Española, algo de lo que muy pocas bodegas pueden presumir.

Centrándonos en los vinos, que es lo que nos ocupa, en Finca Los Aljibes las variedades de uva cultivadas se dividen en dos grandes grupos: autóctonas (Tempranillo, Verdejo, Garnacha Tintorera) e internacionales (Sauvignon Blanc, Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Petit Verdot, Cabernet Franc), siendo estas segundas las mayoritarias en cuanto a superficie de viñedo se refiere. Llama la atención que en una localización tan meridional (prácticamente estamos hablando de la latitud a la que se encuentra Benidorm...) los cepajes franceses hayan alcanzado tales cotas de adaptación, pero hay un detalle que no hemos comentado. Finca Los Aljibes se encuentra a casi 1000 metros sobre el nivel del mar, esa altitud unida al clima continental seco, extremo y riguroso, así como a los suelos calizos, arenosos y pobres sobre los que se asienta el viñedo, permiten obtener producciones limitadas y ciclos de maduración prolongados. La altitud es la clave del éxito. Exigencia y tiempo, factores esenciales para conseguir elaborar un buen vino.

Con el fruto obtenido de las 178 hectáreas de viñedo propio, la mayoría en espaldera, se elaboran diversas familias de vinos, siendo la gama más alta la que lleva el nombre de la bodega. Tienen notable protagonismo los monovarietales (Syrah, Cabernet Franc y Petit Verdot) aunque el ensamblaje de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot parece ser el de mayor volumen de producción. Triple selección de granos, fermentación alcohólica en acero inoxidable, maloláctica en tinos o fudres de roble francés y crianza subterránea en barrica de roble francés y americano son las lineas maestras de la elaboración en Finca Los Aljibes.


         
  

Con el fin de satisfacer nuestra habitual tendencia a descubrir nuevos vinos, adquirimos unas botellas de un monovarietal de Syrah elaborado por Finca Los Aljibes. La principal característica que lo diferencia de otros vinos de la bodega es su elaboración íntegramente en roble sin pasar por inoxidable. Botella troncocónica color verde oscuro de calidad media, corcho natural y cápsula de calidad alta. Media etiqueta con el nombre de la bodega, variedad de uva y añada. Contraetiqueta de gran tamaño con código QR, datos de elaboración, breve nota de cata y consejos de maridaje, todo ello sobre una impresión difuminada del hierro identificativo de la yeguada. Es la primera vez que una contraetiqueta roba protagonismo a la etiqueta. Curioso...

Visualmente el Aljibes Syrah 2014 se mostró de un color rojo cereza de capa media-alta con ribete rubí. Abundante cantidad de lágrima pigmentada. En nariz predomina la fruta roja y las especias dulces (vainilla y canela). Un fondo licoroso y de eucalipto acompaña a notas de chocolate amargo, nos trae a la mente bombones Mon Cheri. En boca resulta pleno, con taninos presentes aunque quizás algo necesitados de redondeo. Acidez media. Menos opulento de lo que cabría esperar. Aún con recorrido en botella. Postgusto de duración media en el que ganan protagonismo las notas de crianza (tabaco rubio, frutos secos) en detrimento de la fruta. Regresando al tiempo a la copa, aparecen recuerdos vegetales y a hojas húmedas que nos descentran y traen a nuestra memoria otras variedades más propias de Burdeos. Nos asalta la duda: ¿monovarietal de Syrah? Pues puede ser...

Finca Los Aljibes, caballos y vinos de pura raza...







jueves, 11 de enero de 2018

> Un invitado de lujo...





La segunda de las catas celebradas entre los alumnos matriculados en los niveles 2 y 3 del WSET (Wine & Spirits Education Trust) tuvo como director de cata a un invitado de lujo.  El zaragozano Manuel Jimenez, elegido en abril de 2017 como mejor sumiller de España fue el encargado de guiarnos metafóricamente por media Europa con las copas en la mano y los sentidos aguzados. Todo un honor para unos meros aficionados como nosotros.

Es bien conocido que todos los genios tienen sus extravagancias, de manera que la lista preliminar de vinos que le propusimos a Manuel, plagada de tintos y sin apenas blancos, fue deliberadamente ignorada por él. A cambio nos presentó nueve vinos para enmarcar, bastantes de ellos absolutamente desconocidos por nosotros. Dos Savagnin del Jura, cada uno elaborado de diferente manera, dos Chenin Blanc de Loire, el segundo de ellos con casi dos décadas a sus espaldas, un Pinot Gris ecológico checo, un interesante blanco del Piamonte y tres tintos franceses (un Gamay de Beaujolais, un Cabernet Franc de Loire y un Bordeaux Grand Cru de St. Émilion). 

A continuación nuestras notas de cata e impresiones.


Vinos de Francia. Fuente: urbinavinosblog

MARNES SAVAGNIN LES MOLATES OUILLE 2014
Variedad: Savagnin
Origen: Côtes du Jura
Amarillo dorado de capa media. Altamente expresivo en nariz. Membrillo, mieles y cítricos. Corteza de limón y almendras. Ataque seco, acidez media, salino y mineral. Cremoso y mantequilloso. Cuerpo medio y final largo. Muy curioso. Elaborado en roble usado con rellenado de mermas (ouille).

MARNES EMPREINTE SAVAGNIN VOILE 2012
Variedad: Savagnin
Origen: Côtes du Jura
Amarillo dorado de capa media. Muy aromático, alta intensidad en nariz. Corteza de naranja y frutos secos, también algo de cuero sin curtir. Ataque seco en boca, marcadamente ácido y eterno postgusto. Puede recordar a un Fino o a un Palo Cortado, aunque esa acidez rompe esquemas en cata a ciegas. Todo un descubrimiento. Elaborado en roble usado bajo velo de levaduras (voile), crianza biológica no oxidativa y sin rellenado de mermas.


Fuente: healthytastebuds.wordpress.com

LA ROCHE SAVENNIERES ROCHE AUX MOINES 2014
Variedad: Chenin Blanc
Origen: Loira 
Amarillo limón de intensidad alta. Fase olfativa poco expresiva de inicio. Algo cerrado al principio que deja paso a flores blancas marchitas. Manzanas y recuerdos de panadería. Sabrosamente ácido en boca. Mineral, sabroso y largo final.

LA ROCHE SAVENNIERES ROCHE AUX MOINES 1998
Variedad: Chenin Blanc
Origen: Loira
Amarillo dorado de capa media-baja. Marcada intensidad de aromas. Turrón de yema tostada y manzanas asadas. Albaricoque deshidratado. Ceras y fósforos. Marcadamente ácido y final largo. En plena forma a pesar de su edad.

NESTAREK KLASIKA PINOT GRIS 2014
Variedad: Pinot Gris
Origen: República Checa
Color dorado casi ambarino. Recuerdos a sidra y a palomitas de maíz. Frutas de hueso. Acidez alta en boca. Postgusto largo. Vino natural, sin filtrado ni sulfitos, de impecable resultado final.

CLAUDIO MARIOTTO CAVALLINA 2013
Variedad: Timorasso
Origen: Piamonte
Amarillo dorado de capa media. Muy aromático. Albaricoque, minerales y goma quemada. Casi seco, con algo de azúcar residual que se agradece en la entrada en boca. Acidez media-alta y gran final, largo y sabroso. Quizás nuestro preferido de la cata.

Vinos protagonistas de la cata

SAINT CYR MORGOS LES CHARMES 2014
Variedad: Gamay
Origen: Beaujolais
Color púrpura de capa baja, muy identitario de la variedad. Ataque fermentativo en nariz, cerezas y guindas. Mentolados. Ligero en su paso por boca, poco voluminoso pero agradable. Sin esos recuerdos sanguíneos y metálicos tan típicos de la Gamay. Gran capacidad de guarda en botella. Postgusto medio. Sin miedo a equivocarnos, el mejor Beaujolais que hemos probado nunca.

ROCHES NEUVES SAUMUR CHAMPIGNY 2016
Variedad: Cabernet Franc
Origen: Loira
Color rubí de intensidad media. Muy aromático. Fruta roja (cerezas y ciruelas), mineral y algún recuerdo vegetal elegante, más pimienta verde que pimientos. Tanino medio. Postgusto medio-largo. Variedad poco conocida en España y que a nosotros siempre nos recuerda a la Mencía del Bierzo.

LA CROIX CHANTECAILLE ST. EMILION GRAND CRU 2013
Variedad: Cabernet Franc y Merlot
Origen: Bordeaux-Saint Émilion
Rojo granate de capa media. Alta intensidad en nariz: frutas negras, sutil madera y algo licoroso. Fruta roja y negra, especiados, pimienta. Tanino alto. Longitud media.


En definitiva, una cata tan frustrante como estimulante, de un nivel descomunal, de manera que a algunos les animará a profundizar en este inagotable mundo y, en cambio, a otros les hará claudicar definitivamente de seguir estudiando.

Sólo el tiempo decidirá a cuál de los dos grupos pertenecemos.


sábado, 30 de diciembre de 2017

> Cata de "vinazos" en Coopervinos





Ultima cata para cerrar este año 2017, en parte también para dar la bienvenida a la nueva denominación Coopervinos, hasta ahora bajo la marca de una franquicia nacional y que recientemente ha comenzado su singladura por cuenta propia. Nuestros mejores deseos para el futuro tras esta importante y acertada decisión empresarial. 

Y como las cosas que lo merecen hay que celebrarlas siempre con buenos vinos, la propuesta para este evento con sabor a año nuevo y a proyectos futuros se fundamentó en cinco tintos de alta gama, cinco auténticos "vinazos" perfectos para las grandes ocasiones.

Vamos allá...


Imagen promocional. Fuente: www.gonzalezbyass.com

SECASTILLA 2013
Bodegas Viñas del Vero. Barbastro (Huesca) DO. Somontano
100% Garnacha. 
10 meses de crianza en barricas de roble francés.
Curiosa expresión la de esta garnacha cultivada en el valle que le da nombre, a bastante altura y muy al norte en relación a otras zonas geográficas. Picota de capa media-alta con ribete granate. Acidez media. Fruta roja y guindas al marrasquino (chocolate, licor). Pimienta y quesería. Astringencia media. Postgusto largo. Algo alcohólico. Premiado recientemente como mejor vino tinto español del año en el International Wine Challenge. Y con buen criterio...

Imagen promocional. Fuente: www.gomezcruzado.com

CERRO LAS CUEVAS 2014
Bodegas Gómez Cruzado. Haro (La Rioja) DOc. Rioja
Tempranillo y Graciano (95-5)
18 meses de crianza en barricas de roble francés.
Rojo picota de capa media-alta con ribete rubí. Algo cerrado aunque no reducido de inicio. Frutas rojas y vainilla. Habla en voz baja pero dice muchas cosas y muy interesantes. Voluminoso y estructurado. Redondo, sedoso, espectacular en boca. Cremoso e integrado. Un rioja moderno y actual. Posiblemente el mejor tinto en fase gustativa que hemos probado a lo largo de este año 2017.


Imagen promocional

LA HORMIGA 2015
Bodegas Antídoto. San Esteban de Gormaz (Soria). DO. Ribera del Duero. 100% Tinta del País. 
18 meses de crianza en barricas de roble francés.
Soria ha sido siempre la gran desconocida. Tradicionalmente a la sombra de Burgos y Valladolid, capitales "históricas" de la DO, es en la actualidad la tierra prometida de los vinos más modernos y diferentes dentro de Ribera del Duero. Rojo cereza de capa alta con ribete cardenalicio. Delicioso en nariz. Caramelo de café con leche, flores azules y frutas rojas. Acidez notable. Menos voluminoso de lo esperado. Final medio de fruta y torrefactos. Un buen vino que sin embargo no llega a enamorar en fase gustativa.


Imagen promocional

APONTE 2008
Bodegas Frontaura. Toro (Zamora). DO. Toro
100% Tinta de Toro. Cepas prefiloxéricas plantadas en vaso con bajos rendimientos por hectárea. 20 meses de crianza en barricas de roble francés.
Rojo picota de capa más que alta con menisco teja. Fruta negra, chocolate, ciruela pasificada e higos secos. Mermelada de naranja amarga. Cebollino y tabaco rubio. Sabroso final de duración media. Empaña visualmente el resultado final en copa la decisión de la bodega de no filtrar. En perfecto estado a pesar de su edad.



TORRE DEL FALASCO AMARONE
Cantina Valpantena. Verona (Italia). DOC. Valpolicella
Corvina Veronese, Corvinone y Rondinella. .
Elaborado siguiendo la técnica tradicional de "appassimento naturale", dejando secar parte de las uvas para incrementar su contenido en azúcar. Crianza posterior en madera ("affinato in legno"). Granate de capa media-baja con ribete ladrillo. Fruta negra, especias, trufa blanca. Cárnico y sanguíneo. Ataque semidulce en boca. Marcadamente ácido y alcohólico. Sabrosísimo y muy diferente. Complejo y difícil de maridar, pero no importa, lo tomaremos solo... 

A todos los que habitualmente seguís nuestras publicaciones, desde Los Vinos Pausados queremos haceros llegar nuestros mejores deseos para este próximo 2018.

¡Feliz Año Nuevo!



jueves, 21 de diciembre de 2017

> Wine Up Tour 2017: Cena maridada en Restaurante Idílico





Fiel a su cita de mediados de Noviembre, recaló en Zaragoza el Wine Up Tour de Joaquín Parra, embajador de numerosas bodegas españolas. No sólo por la amistad que nos une a él, nos atreveremos a afirmar que en materia enológica es un verdadero soplo de aire fresco y de renovación en el panorama de los aficionados al mundo del vino de la capital aragonesa. Año tras año, su presentación no defrauda jamás y nos permite conocer vinos a los que de forma habitual no tendríamos acceso.

En el año 2016 se cambió el formato de cata estricta por el de cena maridada, más relajada que didáctica, así se ha mantenido en la edición de 2017 y suponemos que también en años venideros, a tenor del éxito obtenido. Sin embargo, algunos cambios sí que hemos podido percibir. Echamos en falta entre los vinos seleccionados algún espumoso así como algún jerez, vinos verdaderamente distintos que marcan los puntos de inflexión en una cata por sus grandes diferencias organolépticas con los vinos tranquilos. Tampoco hubiera estado mal incluir algún vino elaborado con variedades de uva poco conocidas, abandonando momentáneamente la zona de confort que nos proporciona la Garnacha, la Tempranillo, la Merlot o la Verdejo. Indudablemente son reflexiones personales que nos hacemos y que por supuesto no tienen por qué coincidir con las del resto de los asistentes. Una última modificación en relación al año pasado fue el cambio de sede. El traslado del evento del Restaurante Aragonia hasta el Restaurante Idílico hizo que el maridaje ganara peso en relación a la cena y en ese transcurrir los vinos fueron más protagonistas que los platos, lo cual no es ni bueno ni malo, es simplemente diferente y tendrá sus defensores y sus detractores.




Comenzamos la noche con un clásico del Idílico. El pulpo a la gallega con cachelos fue el punto de partida, perfectamente acompañado con un blanco al que ya le teníamos ganas desde hace tiempo. El Beronia Verdejo 2016 elaborado por Bodegas Beronia en tierras vallisoletanas y perteneciente a la DO. Rueda se mostró de color amarillo dorado con reflejos verdosos. Cítricos y herbáceos en nariz, menos tropical y más sincero que otros verdejos. Piña y plátano al atemperarse en la copa. Ataque seco en la entrada en boca, con generosa acidez. Sabroso y anisado final, sutilmente amargo. Peculiar elaboración la de este verdejo, realizando dos vendimias en la misma viña y vinificando cada una por su lado con ensamblaje posterior sin crianza, procedimiento que le confiere al vino final algo más de complejidad. 


Otro blanco, esta vez atlántico, fue la segunda etapa de la velada. Armonizado con un langostino en tempura sobre crema de mango, el Martín Codax 2016 monovarietal de Albariño elaborado por Bodegas Martín Codax y perteneciente a la DO. Rías Baixas es ya un habitual del Wine Up Tour. Visualmente de un amarillo pajizo con evidente reflejos verdosos, mostró en nariz un ligero ataque reductivo que se disipó al oxigenarse. Herbáceos, ciruela y membrillo. Marcadamente ácido y salino en boca, señas de identidad de su procedencia, con postgusto largo e interesante. Un vino comodín, nunca falla. Muy correcto el acompañamiento con marisco, no tanto con la crema de mango, quizás demasiado tropical para un vino que no lo es tanto.


Un ligero cambio cromático nos llevó hasta el Conde de Valdemar Rosé 2016. Perteneciente a la DOc. Rioja, se elabora en Bodegas Valdemar siguiendo un ensamblaje clásico de los claretes riojanos: Garnacha y Viura (75-25) vinificadas juntas. Sin crianza. Imagen afrancesada muy del gusto actual, con ese color tenue y pálido que recuerda al oro rosa. Muy floral en nariz, mucho más que frutal, asoma ligeramente algún recuerdo a fresas sin madurar. Sin embargo, resultó perfectamente equilibrado en boca, más ácido que dulce. Elegantísimo. Respondió satisfactoriamente en el difícil acompañamiento de una alcachofa gratinada rellena de marisco, tal vez más por el marisco que por la alcachofa en sí misma.


Entrando en el territorio de los tintos, nos recibió el Idrias Roble 2016, Merlot y Cabernet Sauvignon, coupage habitual en la oscense DO. Somontano con posterior permanencia en barrica durante 3 meses. Rojo picota de capa alta con ribete rubí casi granate y lágrima pigmentada. Nariz de frutas rojas (cereza, mora) sutiles especiados y torrefactos. También plantas aromáticas y algún recuerdo vegetativo. Fondo sanguíneo, casi metálico. Astringencia y acidez medias en boca, algo falto de redondeo (en barrica, en botella o en ambas). La armonización con el ravioli de langosta con crema de marisco tampoco fue la más adecuada. 


Otro tinto aragonés, en este ocasión perteneciente a la DOp. Cariñena, protagonizó el siguiente maridaje. El Corona de Aragón Special Selection 2014 elaborado por Grandes Vinos y Viñedos respondió perfectamente a su emparejamiento con el hojaldre de queso de cabra con frutos rojos. Ensamblaje emergente protagonizado por la Garnacha acompañada de Cariñena (Mazuela) con 5 meses de crianza en roble francés, se presentó en copa de un color rojo picota de capa media con menisco granate. Ataque en nariz con recuerdos fermentativos a quesería, también a caramelo, frutas rojas y negras. Tabaco rubio y tostados. Acidez media en boca y final agradable, un poco más de peso y estructura le hubiera venido bien. Muy correcto.






No puede calificarse de desacertado el maridaje a base de jamón y queso curado propuesto para un tinto de La Mancha, Tempranillo y Merlot con 12 meses de crianza en barrica cúbica de roble. Esa vanguardia tecnológica de Bodegas Verum en Tomelloso (Ciudad Real) las convierten en uno de esos destinos enoturísticos a tener en cuenta en el futuro. ElVerum Coupage 2012es tal vez el pilar maestro de su catálogo. Cumple sobradamente y hay añadas, como ésta del 2012, que resulta verdaderamente espectacular. Rojo cereza de capa media con ribete granate. Fondo de aromas lácteos y frutas negras. Ciruelas e higos sobremadurados. Chocolate y guindas en licor. Excelente en boca, se disfruta de principio a fin. Armonización sencilla, aunque plenamente satisfactoria, con el queso y el jamón.


Ganando en intensidad, el penúltimo vino de la noche fue el Inspiración Valdemar 2012, vino de autor elaborado en la bodega el mismo nombre perteneciente a la DOc. Rioja que ensambla Tempranillo, Graciano y Maturana Tinta (65-25-10) con 12 meses de crianza en roble francés y americano. Color rojo picota de capa más que alta con ribete granate. Esmalte de uñas y barniz a copa parada. Fruta negra pasificada, tostados, nuez moscada y recuerdos licorosos. Ya lo probamos el año pasado y estos doce meses de evolución en botella le han sentado maravillosamente. Redondo e impecable. En su mejor momento. Hizo crecer exponencialmente en intensidad de sabor al crepe de carrilleras, ya de por sí sabroso y especiado.


El magnífico epílogo a esta cena maridada fue la presentación del Altos de la Finca 2014. Elaborado por Bodegas Finca Constancia en tierras toledanas incorpora dos variedades de uva foráneas como son la Petit Verdot y la Syrah (60-40), con posterior crianza durante 18 meses en barrica nueva de roble francés. Color rojo cereza con ribete granate, aún con recorrido. Frutas negras, pimentón y especias en nariz. Recuerdo vegetal y mentolado. Potente, carnoso, intenso. Un poco alcohólico. Más que largo, eterno. Un señor vino en un momento excelente aunque que con seguridad evolucionará aún mejor. Agradable la armonización con el guiso de venado con garbanzos, algo eclipsado por el vino.

En resumen, una velada estupenda que posibilita cada año el reencuentro con amigos.

Hay que mantener las buenas costumbres...

Foto de grupo. Imagen cortesía de Joaquín Parra (Wine Up)