lunes, 9 de septiembre de 2013

> ¿Primer acierto o primera decepción?



            Iniciamos esta serie de artículos sobre los crianzas de Rioja Alavesa con el Jaun de Alzate 2009 de Bodegas Loli Casado de la localidad de Lapuebla de Labarca.

            Nuestras expectativas acerca de este vino no eran excesivas, más aún teniendo en cuenta nuestro más absoluto desconocimiento sobre la bodega e incluso sobre la localidad de origen. Dejándonos llevar por el instinto y guiados únicamente por nuestros gustos más clásicos en lo estético, nos dejamos seducir por la sobriedad de la etiqueta. El tipo de letra, el escudo heráldico y el color plateado fueron unos atrayentes reclamos visuales, a los que no nos pudimos resistir. El sello del galardón recientemente obtenido en la ciudad de Bruselas por este vino en el Concurso Mundial se nos antojó como definitivo a la hora de seleccionarlo entre muchos otros crianzas igualmente desconocidos para nosotros.

            Bodegas Loli Casado es una empresa familiar creada hace 75 años y dispone de 25 hectáreas de viñedo propio repartido en 6 parcelas, principalmente de la variedad tempranillo, pero también de otras variedades autóctonas (mazuelo, graciano y viura). Comercializa además de la gama de tintos Jaun de Alzate otra línea más novedosa denominada Polus, que incluye vinos monovarietales, vinos de autor y un blanco semidulce.
  

         
       Tras el descorche de nuestra botella de Jaun de Alzate Crianza 2009, evitando deliberadamente prestar atención, en nuestra opinión, al excesivamente familiar nombre de la bodega, nos fijamos en otros detalles favorables, como la calidad de la cápsula y de la botella, muy superiores a lo esperado. Mención especial merece el corcho, de origen natural y con sus casi 5 centímetros de longitud, algo verdaderamente inusual en un crianza.

                            
Cata y maridaje

            Color rojo picota con ribetes violáceos, algo poco habitual en vinos riojanos, denominación donde suelen predominar los ribetes de color teja o anaranjado, sobre todo en los reservas, pero también en algunos crianzas. Ligera falta de transparencia y presencia de leves sedimentos, quizás debido al método de producción sin filtrado, indicativo de una elaboración bastante tradicional y poco mecanizada.
            En nariz se trata de un vino casi inerte a copa parada. Se aprecian frutillos negros (moras) y regaliz. Apertura bastante lenta, que deja finalmente paso a una  moderada cantidad de madera. Ligeramente especiado, muy agradable. Sin embargo muestra una escasa amplitud del abanico de aromas.
            En boca presenta inicialmente un punto de viveza, como a fruta madura. Más tarde se aprecian cueros y tostados. Importante grado de astringencia, alto contenido en balsámicos y taninos, tal vez vinculado a la presencia de variedades de uva distintas del tempranillo (5% mazuelo, 5% graciano). Nos recordó a la garnacha o al syrah.. Retrogusto corto, poco persistente. Perdura por encima de todo la sensación de astringencia, característica a nuestro entender, poco agradable. Más adelante explicaremos su origen y demostraremos que no se trata de un defecto, sino más bien de una característica deliberadamente buscada.

            El maridaje con carnes, quesos curados e incluso arroces de marisco y pescado resultó bastante satisfactorio.


Delestage: amigo y enemigo

            Una rápida lectura de la contraetiqueta introdujo un vocablo para nosotros desconocido: delestage. De modo que nos pusimos a buscar información. El gran aprecio que en los últimos años están teniendo los vinos con mucho color y un alto componente de polifenoles está contribuyendo a que cobre gran importancia la maceración y a que a las técnicas de maceración tradicionales, como por ejemplo el remontado, se unan otras nuevas como el delestage. La gran diferencia entre estos dos métodos macerativos es la siguiente: mientras que en el remontado el bombeo del mosto es continuo desde la base del depósito a la parte superior donde se acumulan semillas y pieles de la uva (sombrero), en el delestage el depósito de fermentación se vacía por completo, dejando solamente el sombrero en el fondo del mismo, para posteriormente verter el mosto con cierta fuerza, logrando así una mayor capacidad de extracción de taninos y un color más intenso en el producto final..

                 
            Como cabe esperar, esta técnica tiene algún inconveniente. El principal es el aporte final al vino de un poco más de amargor y sensaciones herbáceas, lo cual se traduce en una mayor sequedad y astringencia. Estamos absolutamente seguros de que el enólogo de la bodega es perfectamente consciente de todo ello, por lo que podemos concluir que las características organolépticas del vino son exactamente las deseadas y que la astringencia en boca no puede por tanto ser considerada un defecto.


Conclusiones

            Estamos ante un vino bien ensamblado, el cual a pesar de no destacar por nada en concreto, tampoco presenta defectos evidentes. Su relación calidad/precio no nos parece del todo favorable. Por un poco más preferimos por ejemplo, aunque sea de Rioja Alta, un Crianza Ramón Bilbao, y por un poco menos… muchos otros.

            Cerramos aquí la primera de las catas de crianzas de Rioja Alavesa. Como neófitos que somos, iremos descubriendo en sucesivos artículos nuevos vinos, nuevas bodegas, nuevas variedades de uva, nuevas técnicas de producción. ¡Cuánto nos queda por aprender!

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